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Me dijeron que tengo el Síndrome de Klinefelter XXY!
Escrito por Karen M. Armaiz-Nolla, PhD. CPPF   
Miércoles 25 de Enero de 2017 17:00

Luego de varios años en tratamiento a causa del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, este adolescente se enfrenta ante un gran reto, el diagnóstico del Síndrome de Klinefelter. Las dificultades asociadas al síndrome se presentan principalmente en los procesos de aprendizaje creando un comportamiento negativo en su intento por dominar las habilidades académicas y sociales.

Esta condición de origen genético está relacionada a los cromosomas X y Y. Los cuales, durante el periodo de gestación, definen si la persona nacerá varón o fémina. Una copia adicional del cromosoma X en varones interfiere específicamente en el desarrollo sexual.

Esta interferencia resulta en bajos niveles de testosterona alterando el funcionamiento normal del individuo. El síndrome de Klinefelter afecta uno de cada 500 a 1,000 varones. Los varones afectados podrían experimentar un retraso en la pubertad, ginecomastia (engrandecimiento patológico de una o ambas glándulas mamarias en el hombre), poco vello facial y corporal, y la inhabilidad de tener hijos (infertilidad).

Pero, ¿Qué tiene que ver este síndrome con la conducta humana? La autoimagen que va desarrollando el niño a edad temprana le permite crear una identidad saludable y de aceptación o, por otro lado, una plagada de inconformismo y negación ante esta situación.

En estos casos el niño o adolescente podría experimentar una serie de trastornos que incluyen: episodios de depresión, disgusto por cómo su cuerpo físico no alcanza proporciones adecuadas, presiones sociales, y condiciones tan serias a nivel de salud mental como la esquizofrenia, alcoholismo y trastornos de conducta.

A su vez los estudios revelan que el 50 por ciento de los niños y el 75 por ciento de los adultos afectados con esta condición presentan dificultades de aprendizaje de la lectura (Bender et al, 1993-1995 ), la escritura, la expresión  verbal, el razonamiento matemático y problemas de dislexia  (Mazzocco y Ross, 2007). Por tal razón entre el 60 a 80 por ciento de los niños con XXY requieren educación especial o asistencia en edad escolar.

La detección temprana es el paso principal  para desarrollar un plan de tratamiento psicológico. Una prueba genética durante los primeros años de vida ofrece un panorama claro de condiciones genéticas y síntomas psiquiátricos asociados con este síndrome. Estudios científicos, como los realizados por el Prof. James Romeis del “Saint Louis University School of Public Health” en Estados Unidos, señalan que la herencia genética es responsable de un 33 por ciento de las características físicas y de un 36 por ciento del estado emocional y mental durante toda la existencia de la persona.

El estudio plantea que los genes que heredamos de nuestros progenitores además de determinar nuestros carácteres físicos, también determinan otros elementos psicológicos como la identidad, la forma de sentir, el carácter y la percepción acerca de nuestro estado de salud. Si seguimos las pautas de intervención temprana conseguiremos que varones con el síndrome de Klinefelter XXY mejoren sus habilidades cognoscitivas, reduzcan problemas de aprendizaje y adquieran estrategias compensatorias.

No dude en realizarle a su hijo un estudio genético de presentarse pro-blemas de conducta o de aprendizaje a edad temprana.

La autora es Psicóloga especialista en niños y adolescentes, y Perito Forense.

 

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