¿Qué esperamos de la vida?
Escrito por Ana Delia Rodríguez   
Miércoles 18 de Julio de 2012 15:46

Si le hacemos esta pregunta a un adolescente la respuesta que nos daría sería, la siguiente tener un hogar estable, unos padres comprensivos, llegar a los 18 para que nadie les de órdenes, salir donde les plazca y disfrutar de los placeres de la vida con la energía que proyecta su  edad.

Un joven contestaría Conseguir un buen  empleo donde desarrolle mis habilidades y crezca intelectualmente, conseguir una pareja que complemente mi vida, tener hijos, un buen auto, y mi propia casa.

Y los que ya pasamos los 50 quizás estemos de acuerdo en que lo que la vida debe proporcionarnos es una familia estable, buena seguridad económica, ver que nuestra familia crezca en un ambiente seguro y que la vejez se viva en compañía de aquellos a quien amamos.

Lo cierto es que a veces ganamos y otras veces perdemos. Siempre esperamos un poco más de lo que obtenemos. Nadamos en un mar de ilusiones en las cuales a veces nos ahogamos. Buscando la felicidad nos hacemos infelices.

Dejamos atrás oportunidades y rechazamos  personas que  se detuvieron en nuestro camino para ayudarnos y cuando nos alejamos de ellas es que vemos su gran valor.

Si realmente queremos ser felices tenemos que aprender a detenernos y admitir que nos pasamos la vida esperando que el mañana sea mejor que el presente, buscando de aquí y de allá a llenar un vacío creado por nosotros mismos. Cuando conseguimos algo, luego queremos más.

Lo cierto es que la vida es un regalo de Dios. En la forma en que la valoremos y nos valoremos a nosotros mismos, nuestras capacidades y nuestras debilidades comenzaremos a disfrutar cada instante como si fuera el último.
Pero…si no aprendes a  secar tus lágrimas y mirar más allá de tu sufrimiento, jamás sanarás tu ceguera.

La sonrisa de un ser querido, las buenas amistades, la unión de la familia, si estamos solos, aprender que la soledad puede aprovecharse para ser creativos, y que los malos momentos podemos convertirlos en lecciones de vida para superarnos.

La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse. “Joaquín Sabina”

SE EJEMPLO ANTE LOS TUYOS

Quejas, quejas, y más quejas. ¿Te has detenido a pensar en el ejemplo que das a tus hijos?

Si tú robas aunque sea una agujita, no te quejes si tu hijo/a sale pillo. Tú le diste el ejemplo.

Si te emborrachas  ¿Con qué cara le vas a pedir a un hijo que no beba, que el alcohol es muy dañino?

Si eres agresivo/a. Golpeas tus seres queridos Prepárate para cuando el hijo/a crezca. Será un joven lleno de rencor hacia ti, seguramente se acercará a malas amistades y te cobrará muy caro el abuso que cometiste.

Como madre; decides vivir la vida loca, sexo, aventuras y ropa ligera: Ya sabes las consecuencias…una hija embarazada en plena adolescencia. Parirá uno y otro hijo de diferentes parejas y esos niños serán la tercera generación de infelicidad y delincuencia.

Si te drogas – espera un hijo/a drogadicto. Robará, te retará, y te acusará de ser el culpable de sus desgracias. Si lo piensas bien, lo eres.

Si fumas – Tus hijos sufren las consecuencias de ser fumadores pasivos y verás los graves daños que esto ocasiona al sistema respiratorio. Tendrás hijos asmáticos y tú serás el o la culpable.

Si te jactas de ser agresivo desafiando públicamente a quien no te caiga bien o a quien te ofenda Le estás dando el ejemplo a tus hijos y transmitiéndole el mensaje de resolver los conflictos mediante la violencia. Prepárate para ver tu hijo en la cárcel o para ver su funeral a temprana edad.

Si eres vago/a ¿Con qué moral le vas a pedir a un hijo/a que  sea responsable en la sociedad? Tendrás hijos viviendo del gobierno o quizás de lo ajeno.

Si eres de los que creen que se las saben todas, te crees listo/a viviendo de lo ajeno y engañando a los demás. Estás fabricando en tu hogar la pura delincuencia. No te quejes cuando veas tus hijos en prisión o tendidos en la calle producto de una bala.

Tus hijos son como los pollitos caminando detrás de la gallina. Observan, e imitan todo lo que ven.

¡Que triste ver niñitos observando a papá o mamá en una conducta antisocial! Ver a papá borracho haciendo el ridículo, ver a mamá cambiando de pareja constantemente, sufrir el dolor de un padre o una madre drogadicto/a, llorar pidiendo atención y que papá o mamá no te protejan, crecer en un hogar donde los golpes, los gritos, las malas palabras, el engaño, el robo son la orden del día.

Ambos padres son responsables de lo que suceda con la crianza de sus hijos. Si eres víctima de violencia doméstica, pide ayuda, salva tu prole. Si no lo haces, en el mañana te pedirán cuentas.

Son tus hijos Tú decides qué ejemplo le das y tú vivirás el producto de ese ejemplo.