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El sistema político en que hemos crecido nos ha enseñado de manera unilateral a ser dependientes y no actuar por nosotros mismos. Hasta el día de hoy cada uno de nosotros ha podido vivir una vida, y con el tiempo transcurrido podemos analizar si el sistema en que hemos crecido ha sido beneficioso.
El elemento político, casi siempre a través de los partidos políticos, nos ha guiado continuamente para que podamos hacer lo que ellos desean que hagamos, y no lo que nos pueda beneficiar como personas, o como pueblo.
El próximo mes de agosto tendremos un referéndum sobre una enmienda constitucional para enmendar el uso del derecho a la fianza en algunos casos específicos.
Tenemos que alejarnos de la propaganda política que no busca otra cosa que adelantar agendas de candidatos a puestos electivos. Muchos candidatos ante el claro rechazo que han recibido del pueblo, buscan crear un impulso a través de un evento político, tal y como será el referéndum para enmendar el derecho a la fianza. Nosotros el pueblo no estamos para eso.
Ha llegado el momento de salir a la calle a defendernos de quienes nos maltratan, y eso lo podemos hacer a través de nuestro voto el día del referéndum.
La Sociedad para la Asistencia Legal nos ha provisto las estadísticas que el gobierno de Puerto Rico nos ha negado. Conforme a esas estadísticas y a base de un estudio de cien caso de la Sociedad para Asistencia Legal, ningún imputado de asesinato evadió la jurisdicción estando bajo fianza, 90% de los acusados de asesinato estuvo preso sin fianza, no existe problema de incomparecencia a las vistas y ninguno fue imputado de otro delito estando bajo fianza.
Estos son argumentos que chocan contra la falta de fundamento del estado para promover la enmienda. En los pasados tres años un 2.7% de personas bajo la supervisión de fianza de O.S.A.J. (agencia de gobierno), incumplieron con las condiciones impuestas en relación a al fianza, lo cual es mínimo.
No hay justificación legal ni estadística para poder promover una enmienda constitucional al derecho a la fianza. Las actuales reglas de procedimiento criminal, permiten a los jueces al momento de evaluar la fianza, consideren el riesgo de fuga, riesgo de destrucción de evidencia, riesgo para otras personas, o la comunidad.
La ley que se aprobó para enmendar por medio de un referéndum el derecho a la fianza, utiliza como fundamento las particularidades antes expresadas. Se utiliza de fundamento algo que ya existe, lo cual es muestra no de falta de capacidad, sino de suspicacia en el cumplimiento de un propósito.
Con la enmienda a la fianza no se combate el problema de la criminalidad, sino que se busca mejorar una imagen política maltrecha. Usted puede votar por el partido, o el candidato de su predilección, y esto lo hará como producto de un análisis, o por fanatismo, o por influencias externas a usted.
Lo que realmente es importante es que el derecho al voto que usted ejercerá libremente el día de las elecciones jamás deberá estar atado al referéndum para enmendar el derecho a la fianza.
Los derechos adquiridos no se renuncian, simplemente se lucha por ampliarlos. Una enmienda constitucional tiene que caminar justificada por estadísticas e informes.
El gobierno de P.R. no tiene estadísticas que justifiquen la enmienda propuesta, y en esta ocasión no se ha recurrido a estadísticas en los E.U.A. ya que las mismas tampoco son favorables al proyecto.
No hay manera que este proyecto tenga una justificación a base de informes serios, simplemente no los hay. ¿Qué queda por hacer? Independientemente de su ideología y de cómo votará usted el día de las elecciones, no entregue sus derechos, por el contrario protéjalos.
Nuestro pueblo está lleno de personas serias en el P.P.D., P.N.P., P.I.P., P.P.R., M.U.S. y el P.P.T., y no hay dudas que usted es una de ellas, simplemente respalde a su partido si así lo desea, pero no permita que los miembros de esos partidos políticos y los que no están afiliados a algún partido, pierdan un derecho trascendental.
La fianza nos protege a todos y el proceso de justicia criminal tiene la responsabilidad de procesar a quienes les faltan a la sociedad. La fianza ha coexistido con el proceso criminal, y al día de hoy nadie nos ha demostrado por medio de argumentos no políticos lo contrario. |