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Criado en Caguas, Juan Dalmau es el más joven de los candidatos a la gobernación de Puerto Rico. Ex alumno de la Universidad de Puerto Rico y de una familia cuya ideología política es opuesta a la que promulga el abogado independentista, Dalmau es una figura que por sus propios galones se abrió paso en el difícil mundo político criollo, primero como secretario de asuntos municipales del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), luego como secretario general de la colectividad y más reciente aún, como comisionado electoral.
De hablar abundante y correcto, sin ningún titubeo, con la habilidad de “filosofar” y al mismo tiempo explicar sus ideas en “arroz y habichuelas” (como dicen en el campo), una conversación con Juan Dalmau es interesante en todo el sentido de la palabra.
Muy pocos imaginarían que este joven político, de 38 años de edad, es un amante del “rock and roll”, especialmente si la música proviene de las famosas bandas “Metálica” y “Green Day”.
“Lo de la música depende del estado de ánimo. Pero siempre me inclino por la música “rock”. Pero me gusta también la música menos pesada”, confiesa Juan Dalmau durante una entrevista exclusiva que sostuvo con La Cordillera.
Con Dalmau hablamos sobre los principales problemas que aquejan a los residentes de la región central de la isla y también sobre propuestas de índole nacional.
A continuación reseñamos parte de la conversación con el líder independentista:
La Cordillera (LC): ¿Qué propuestas plantea a los ciudadanos para atender los temas de la seguridad, el desarrollo económico y la agricultura para la región central de la isla?
Juan Dalmau (JD): “Primeramente, estoy muy consciente del problema de los servicios de policías en los pueblos que cubre La Cordillera y particularmente la asignación de esos recursos porque el efecto que tuvo en su momento la política de la “Mano dura” en los residenciales públicos de la zona metropolitana fue que en lugar de eliminar los puntos de drogas, estos se trasladaron y ahora se nota que en los pueblos del centro de la isla hay un incremento en la criminalidad. En primer lugar, hay que hacer una asignación de recursos humanos. Recientemente estuve en Aibonito y allí me dicen que si uno llama al cuartel a pedir ayuda policiaca te dicen que no pueden ir porque el único que está es el retén y cuando hay más policías disponibles, tampoco pueden ir porque las patrullas no funcionan. Eso tiene que ir de la mano con la profesionalización de la policía, aumento en el esclarecimiento de los casos y una política salubrista para el drogodependiente. Por otro lado, en el tema económico, yo propongo una moratoria para que no se puedan desarrollar mega centros comerciales y que vaya de la mano con la otorgación de incentivos (económicos y contributivos) a aquellos comerciantes que revitalicen estructuras en los cascos urbanos tradicionales. Finalmente, en el tema agrícola, tenemos que aprobar la ley de uso de terrenos para proteger los terrenos agrícolas y hacer una inversión económica para que Puerto Rico logre aumentar su producción agrícola en un 20% adicional en los próximos cuatro años”. Según el candidato del PIP, en la isla se importa el 86% del producto alimentario que consumimos. “Si ocurriera una crisis internacional y cerraran los accesos por aire y agua, no tendríamos qué comer en dos semanas. Por lo tanto, tenemos que adoptar una política pública de seguridad alimentaria”, declaró Dalmau.
LC: ¿El PIP propuso la eliminación del IVU para incentivar la economía de la isla?
JD: “Así es. El IVU resultó ser un fracaso, no solo tuvo un efecto adverso en la clase media del país, sino que puso a todos los comerciantes como una especie de agentes cobradores de Hacienda. Además, los recaudos que logra están muy por debajo de las expectativas originales. Como el IVU lo que recauda son $1,100 millones, yo sustituiría ese recaudo por una imposición a las corporaciones extranjeras (foráneas), que sacan de Puerto Rico $35,000 millones anuales en ganancias y que apenas pagan un 2% de contribuciones”.
LC: ¿Teme el PIP que la inscripción de los nuevos partidos (MUS, PPR y PPT)pueda atentar contra la base electoral de su partido?
JD: “Yo estoy convencido que no minarán la base electoral del PIP. El PIP es el único partido independentista que comparece a las elecciones y por lo tanto, es un voto ideológico y de manifestación política de los que creemos en la independencia de Puerto Rico. En segundo lugar, el PNP aprobó la ley que flexibilizó la creación de partidos. Mientras el PIP tuvo que buscar 100,000 endosos, estas agrupaciones solo tuvieron que recoger 56,000 endosos y eso el PNP lo hizo pensando que estos grupos pueden restarle votos al Partido Popular. Por ejemplo, el MUS tiene un candidato a la gobernación que fue estadista, tienen gente de la libre asociación. No tienen un proyecto político definido. En el caso del PPT, ellos dicen que no creen en el asunto del estatus de Puerto Rico y que no tienen una ideología definida. Y el caso del PPR, en estos momentos se encuentran dando explicaciones de unos endosos de personas fallecidas. Incluso, su presidente (Rogelio Figueroa) aparece firmando uno de los endosos de una persona fallecida. Con nuestras propuestas nos presentaremos ante el país como una alternativa real, de credibilidad y con candidatos a todas las posiciones electivas”.
LC: ¿Cuál es la posición del PIP sobre el referéndum del derecho a la fianza y la reforma legislativa?
JD: “El PIP impugnó en el Tribunal Supremo la constitucionalidad de la ley que provee para este referéndum. Nosotros entendemos que la mal llamada “reforma legislativa” propuesta es una antidemocrática que resta derechos a los electores que desean tener representación de las minorías y de la oposición política del país. Esto colocaría al PIP, aún con sus candidatos por acumulación obteniendo 300 mil votos, no saldría electos, de acuerdo al diseño que realizaron. Eso es algo antidemocrático. Tampoco resuelve el problema de los costos de la legislatura porque la ley provee para que los ahorros no vuelvan al fondo general, sino que se utilicen para un mega barril de tocino. Ni hay ahorros, ni hay representatividad democrática de la pluralidad política puertorriqueña. En segundo lugar, también nos oponemos a que se limite el derecho a la fianza. La fianza no es una pena, no es un castigo. Es una garantía de comparecencia a una persona acusada que tiene una presunción de inocencia. Yo creo que todos estamos escandalizados en Puerto Rico con el nivel de inseguridad que hay en las calles, pero eso no se resuelve con limitar la fianza, sino dando más recursos a la Policía, enfatizando en la resolución de los casos y adoptando un enfoque salubrista con el adicto.
Al cierre de esta edición el Tribunal Supremo de Puerto Rico no había emitido ninguna resolución sobre el caso incoado por el PIP.

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