Víctor Ortiz: Un músico de Corazón, Alma y Vida
Escrito por Christian E. Amy - amy.periodico@hotmail.com   
Miércoles 10 de Agosto de 2011 03:01

En el campo escuchamos a menudo la frase “hay músicos y hay músicos”, entre aquellos que quie-ren diferenciar a los buenos de los excelentes. A este jíbaro nacido en Aibonito y residente de Barranquitas por toda su vida, podemos incluirlo (sin lugar a dudas) en el selecto grupo de los excelentes.

Él lo sabe, pero su humildad es tal, que no sucumbe ante la tentación de alardear de ello. Eso se nota en su forma de hablar. Solo con observarlo sonar algún instrumento por varios segundos, es suficiente para confirmarlo.


Víctor Ortiz, felizmente casado con la Dra. Marian Figueroa Rodríguez y padre de dos criaturas, es producto de las escuelas públicas de Barranquitas. Desde niño, confirma en la entrevista que sostuvo con La Cordillera, la música llamó su atención.

“Yo empecé a tocar el bongó a los 7 años”, confirma. Aunque fue por la percusión que se adentró en el interesante mundo sonoro, Ortiz añadió de inmediato a su “repertorio” el cuatro puertorriqueño. “Cogía clases. Aprendí con mi tío Jorge Zayas y mi abuelo era cuatrista también”, dice. También toca guitarra.

La experiencia que marcó su vida positivamente, cuenta, fue un viaje que realizó a San Francisco, California tan pronto terminó la escuela superior. “Fui a estudiar y trabajar.

Fue allá donde adquirí mucha experiencia. Mi primer sueldo era para comprarme un violín y eso fue lo que hice en el 1986 y empecé a tocar con grupos en la bahía de San Francisco por cuatro años. Luego regresé a Puerto Rico”, rememoró.

El resto es historia. Tan pronto llegó a la isla (convertido en una esponja por todo lo que aprendió en California) comenzó a integrar agrupaciones musicales y desarrolló al máximo sus talentos.

Sin embargo, abrazó la idea de culminar estudios y se graduó de maestro de música de la Universidad de Puerto Rico. Trabajó para el Departamento de Educación por varios años y para el programa “Head Start”.

Actualmente, se dedica a la música permanentemente en varias agrupaciones y ofreciendo clases de violín, cuatro, guitarra y percusión en la Escuela de Bellas Artes en Comerío, a domicilio y privadas.

Además, fundó el Grupo Contra la Corriente (música caribeña) y fue parte del Trío Los Quijotes, Grupo Veredas, Paco Laboy y su grupo, Plenéalo, Grupo Jataca, Así Somos, Mickey Marrero (timbalero de la Fania) y su orquesta y la San Juan Habana.

Hace cuatro años labora junto al Viejo Mago y trabaja otros proyectos. “Estoy trabajando un proyecto con el cuatrista Pedro Guzmán que próximamente estará saliendo al mercado”, anticipó.

Víctor no esconde su orgullo y preferencia por el instrumento principal de la música típica puertorriqueña.

“El instrumento que más puertas me ha abierto en la música es el violín. Pero si me hablas del cuatro, se me sale el corazón… Yo me considero un obrero y mis herramientas son los instrumentos y de esa forma yo canalizo mis emociones, a través de los instrumentos”, cuenta Ortiz sobre su filosofía musical.

Aparte de presentarse todos los fines de semanas en diferentes restaurantes de la isla, Víctor también ofrece talleres de historia de la música y de percusión con enfoque en África, el Caribe y Puerto Rico. En adición, ofrece talleres de Musicoterapia en la Universidades junto a su señora esposa, quien es doctora en Psicología.