Canta Gallo
Escrito por Frank Pacheco De Jesús   

En los últimos escritos he hablado sobre la nefasta espuela dese-chable de fibra de cristal y como está destrozando nuestro deporte del pico y las espuelas. He aquí otro peligro del que no había comentado hasta ahora.

Ustedes saben que en las galleras (menos dos de Ponce que permanecen cerradas – por cierto se dice que el Coliseo de Villalba abrirá próximamente) el juez de inscripción tiene al menos dos ayudantes que son los que llevan los gallos a la valla desde los armaderos.

Estos sacan los gallos de las bolsas, lo presentan al juez de valla, éste los examina, y luego los ayudantes los enfrentan ‘de lejos’ para que se estimulen.

Pues bien, en la gran mayoría de los casos los ayudantes son muchachos jóvenes que se ganan unos chavitos (trabajando honestamente y fuera de la delincuencia).

¿Se imaginan ustedes lo que pasaría si un gallo picón, o excesivamente agresivo, se le zafa a uno de estos muchachos y el gallo le acomete con esta espuela?

Más aún, le puede pasar a usted cuando vaya a coger su gallo en la valla una vez es declarado ganador por el juez de valla, o un gallo huído.

¿Qué tiene que pasar, además de mutilar los gallos, para que se elimine esta espuela de fibra de cristal?

Recientemente empecé a comentar un escrito del ‘cocker’ americano John W. Purdy sobre la nutrición, el estrés y los gallos de pelea, y les mencioné la idea de Purdy sobre el impacto que tiene en los gallos de pelea el procurar que los gallos tengan abundante agua limpia (en bebederos y comederos limpios, por supuesto).

Dice Purdy: “Los gallos tienen la habilidad única de tolerar pobre calidad de agua y sobrevivir. Todos hemos visto bebederos que no estaban limpios, y gallos sueltos tomando agua de charcas estancadas, y sin embargo, aparentan estar bien de salud. Lo que no es aparente es que el sistema inmunológico del gallo está constantemente combatiendo las bacterias y los gérmenes que están en estos lugares, así como las enfermedades en el aire, y en la tierra, del excremento de otras aves y animales. Obviamente, el embate de todo esto puede, y muchas veces, mina la salud del gallo, y el ave puede sufrir enfermedades que no pueda superar. 

Dándole agua limpia y fresca, cambiada frecuentemente, permite que el gallo use sus defensas en otras plagas, desarrollar un plumaje fuerte y flexible, mejor masa muscular y esquelética, y otros mecanismos de defensa necesarios para imponerse en el combate.”

Agrega Purdy que “a pesar que el agua tratada (la que es tratada – Acueductos) es salubre, el agua tratada contiene químicos que deben ser evitados cuando se trabajan para acondicionar a los plumíferos combatientes. De hecho, hay una variedad de químicos usados para tratar el agua de beber que no son beneficiosos al gallo durante el entrenamiento.

Si su fuente de agua es tratada con químicos, hay un par de soluciones que usted debe conocer. Primero, como el cloro usado rápidamente se transforma en gas, dejando los recipientes sin tapar de un día para permitirá que la mayoría del cloro se evapore.

Otra solución es usar un filtro de agua de carbón activado (en la toma de agua). Estos filtros se consiguen en muchos lugares, son relativamente baratos, y son muy efectivos en remover los químicos del agua. Tenga siempre un jarrón, o balde de agua ya limpiada en el gallerín y dele de  ésta agua a su gallo en entrenamiento. Cuidado – cambiarle el agua de beber a un gallo un día antes de la pelea o el mismo día podría ser un error.” Continuará