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Toritos de Cayey (12-10, .293 AVG., 4.13 ERA)
Los Toritos de Cayey vuelven a presentar una edición temible que tiene con muchas esperanzas a su fanaticada. Es la tercera temporada como apoderado para Gilberto Bonilla quien parece un niño en noche buena cuando habla de sus Toritos. Cano Vélez será su dirigente. Alexis Villanueva (.363 Avg., 3 HR) y Juan Carlos Fuentes (.212 Avg., 4 de 19 - 21% en intentos de robo con Salinas) estarán en la receptoría.
El año pasado los receptores de Cayey solo sacaron a 7 de 27 robadores (27%). En la inicial vuelve Abner Arroyo (.395 Avg., 5 HR, 22 RBI, 30 H, 24 CA). Necesitaríamos un artículo completo para hablar de Abner pero solo les digo esto, no hay 3 bateadores como él en la liga. Miguel Colón (.306 Avg.) estará en la intermedia. Debe bajar sus erro-res (5).
En tercera estará Jaime Germain (.268 Avg., 6 H2, 3 HR con San Lorenzo). Viene en cambio y es uno de los mejores en su posición. Era el primer dolor de cabeza del equipo pues Cayey utilizó a cinco jugadores diferentes en esa posición en el 2009. Apúntenle una a José Miguel Otero su gerente general. El campo corto se lo disputan Luis Omar “Quirito” González y José López.
El primero debe estar en la alineación por su bateo pero es un acertijo a la defensiva aunque tiene la ventaja de que puede jugar los jardines mientras que López parece que nació fildeando. De los 37 errores que cometieron los Toritos, 14 se dividieron entre Jonathan Malave (8) y Noel González (6) quienes precisamente defendían esa posición. Felito Meléndez y Potoquito Flores serán los alternos en el cuadro. En los bosques estará Luis Castrodad quien viene en cambio desde Cidra. El espigado bateador zurdo causó sensación en uniforme cidreño en la postemporada tanto a la ofensiva (12 en 33 .364 Avg.) como lanzando (2-0, 5K’s en 4.33 EL).
Es un Avatar. Oscar Rodríguez (.304) estará en el central. Es uno de mis favoritos pues lo hace todo bien. José Torres (.250, 2 HR) estará en el derecho. Bebo Andino verá alguna acción y Quirito puede terminar como regular por su bateo. José Gerardo León (.400 Avg., 7 HR, .815 Slug.) vuelve como designado. Simplemente quemó la liga. Cayey notó su ausencia en las series y de que manera.
La ofensiva de más potencia en todo Puerto Rico en el 2009 (23 HR, .436 Slug.) luce más fuerte aún. No hay duda de que tienen la combinación más destructiva en el medio con Abner y Gerardo. Estos tendrán más protección ahora con Castrodad y Germain. No es el mejor momento para ser lanzador en la central. Como equipo se robaron 25 bases y no hay mucho espacio para mejorar eso. En realidad no es su juego.
No es el equipo con la mejor línea central pero así ha sido en los últimos dos años y han clasificado. Entre sus lanzadores presentan al Novato del Año a nivel federativo en la figura de Roque Ramos (6-2, 2.40 ERA, 48.67 EL). Pareció cansado al final y no es para menos. El zurdo Ángel Vi-llafane (2-5, 2.91 ERA 43.33 EL) mereció mejor suerte. Víctor Vargas viene desde Cidra y se esperan grandes cosas de este derecho con recta de humo.
Debe estar en la rotación. Milton González e Ismael Rodríguez pueden tanto iniciar como relevar. Luis Castrodad y Bienvenido Colón (2-1, 13 K’s en 14.67 EL) junto a los zurdos Juan Mangual y Héctor Rosado completan el elenco de lanzadores que aún no decide quien será su cerrador pues Raymond Viera (2 S) sigue lastimado. Este elenco bajó más de una carrera limpia por juego en comparación al año anterior (5.57 ERA-2008, 4.13 ERA-2009) y les batearon .263 superados solo por Cidra (.258).
Tienen que bajar el total de bases por bolas (109) pues solo Orocovis dió más (130). Si este pitcheo no es suficiente, tanto Teto Otero como Cano Vélez buscarán alternativas. Se comenta mucho del cambio por Aldo Méndez, uno de los mejores jugadores del país que pasó a Cidra por Castrodad y Vargas. Podrán escuchar y leer lo que quieran pero la realidad es que Cayey tenía que cambiarlo.
La razón es sencilla, Méndez NO iba a jugar con los Toritos aunque muchos digan lo contrario. Esa es la única verdad. No fue fácil pero el movimiento era necesario. Cayey ha clasificado en las dos temporadas de Bonilla como apoderado. Las oportunidades para cosas mejores están ahí. Berto Meléndez ya reservó las vacaciones para las finales.
Bravos de Cidra
(15-6, .307 AVG., 2.69 ERA) Los Campeones de Puerto Rico Bravos de Cidra vuelven a presentar el equipo a vencer no solo en la sección sino que en toda la isla. Papote Mateo llega como nuevo apoderado y destila un entusiasmo contagioso.
De José Vega no hereda un equipo y si una familia. José David Flores vuelve como dirigente y maneja la más perfecta maquinaria de nuestro torneo. Efraín Nieves (.306) vuelve a la receptoría en plenitud de salud. Fusiló a 6 de los 15 que le salieron a robar (40%) en la regular y a 7 de 9 en las series (78%) donde estuvo fenomenal (.314 Avg., 14 RBI).
Sus detractores se han puesto viejos diciendo que Efraín ya no es el mismo. Tendrá ayuda del siempre eficiente Wilito Colón. “Bam Bam” Ortiz (.328 Avg., 4 HR) vuelve a la inicial. Viene de dos operaciones y este año debe compartir más tiempo con otros jugadores en la posición. Juan Carlos Díaz (.320 Avg., 9 BR, 18 RBI) vuelve a la intermedia.
Abusó en la postemporada (39 en 82 .476, 21 RBI) y ya no solo es el mejor intermedista del país sino que es uno de los mejores jugadores del torneo. El Gordo Rodríguez defenderá nuevamente la esquina caliente. Viene en una condición envidiable para esta temporada. Nicky Ortiz (.382 Avg., 6 HR, 22 RBI) casi gana la triple corona en el equipo. Y a la defensiva te puede devolver el precio del boleto en una sola jugada. Eduardo Dávila será el “utility”. En los bosques, Caco Vázquez vuelve al izquierdo y viene de su mejor temporada.
Fue líder en el equipo con sus .437 y solo se ponchó en dos ocasiones. En el central estarán Aldo Méndez y Alex Colón. Las expectativas con Aldo son bien altas y no es para menos. Cidra necesitaba un cuarto jardinero y quizás encontraron su primer guardabosque. Es un “Five Tools Player”. Alex viene de una sólida temporada donde bateó .307 con 15 bases robadas.
César Velázquez (.333 Avg.) completa la formula de José David y Puchungo. Como designado vuelve el siempre consistente Noel Rodríguez quien también destrozó el pitcheo contrario en la postemporada (.390 Avg., 32 H, 21 RBI). Los Bravos fueron líderes en promedio (.307), en indiscutibles (236), bases robadas (36), segundo en cuadrangulares (17) y carreras anotadas (135).
Su línea central es excelente y con 27 errores solo Comerío (21) fue mejor. El cuerpo de lanzadores presenta algunas interrogantes al comienzo de la temporada. Ángel “Bebé” Cruz (3-2, 2.40 ERA, 32 K’s en 30 EL) se recupera de la “Tommy John” y no verá acción hasta finales de la temporada regular.
Alex Marchesse (4-0, 2.20 ERA) se perderá al menos el primer mes de acción por problemas en la espalda y Gilberto Ramos (2-1, 1.74 ERA, 32 K’s en 31 EL, 17 juegos lanzados) también estará fuera al menos un mes. Aun así los Bravos parecen tener la suficiente profundidad para los primeros juegos de la temporada regular y en lo que llega la pandilla de colegio. Anthony Valentín (3-1, 4.34 ERA) terminó bien sólido en la postemporada (4-0, 1.10 ERA) y el también zurdo Juan C. Burgos (3-0, 1.97 ERA) estarán al tope de la rotación junto al veloz derecho Daniel Gandía quien finalizó su participación colegial.
Robert Rivera, Omar Meléndez, Bryan Quiles y el cerrador Reggie Ortiz tendrán las manos llenas en las primeras semanas mientras se reportan Bebé, Marchesse y el Diache. De estos, el propio Quiles pudiera ser una opción para iniciar. Al final se deben integrar Julio Morales, Román Láncara, Edgar Llina, Gabby Hernández (recuerden ese nombre), Miguel Valcárcel (también juega en los jardines) además del receptor Edgar Hernández y alguna sorpresita al estilo Puchungo. Cidra dominó en prácticamente todas las categorías de lanzadores (2.69 ERA, 177 K’s, 79 BB, .258 AVG.) y cuando usted combina esa defensa, ofensiva y pitcheo pues no hay que tener doctorado para entender el por qué estamos en medio de una dinastía. Y en la postemporada jugaron mejor (20-1, .334 Avg., 1.25 ERA).
Es la mejor actuación en la historia de la doble a en las series superando a los Azucareros del ’95 (16-1). Así como lo leen. Aunque en el terreno de juego cualquier cosa puede suceder, cuando uno compara se da cuenta que no hay comparación. Van en busca de la historia.
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