Banner
Crisis en la Cúpula del PaísPor: “Pablin” Centeno Rivera
Escrito por La Cordillera   
Miércoles 28 de Junio de 2017 17:16

En prácticamente todos los cuatrienios, término de cuatro años que rige un gobierno en Puerto Rico y Estados Unidos, se aprueba legislación para atacar la corrupción y la conducta impropia de los individuos. Sin embargo, según pasa el tiempo, cada día es más alta la incidencia criminal, los delitos y el robo en nuestra sociedad; que se ha entronizado dentro de nuestro sistema de vida como una plaga dañina y peligrosa. ¿Qué pasa con el sistema educativo, cívico y religioso?

¿En qué momento de la historia cambiaron nuestros valores, ética, respeto por lo ajeno, y el concepto de honestidad? ¿Por qué antes la gente lo pensaba dos veces antes de robar, organizar esquemas de corrupción, violar las leyes de moralidad, etc.? Desde mi punto de vista existe una grave crisis de valores en la cúpula del liderato del país que no hay ley que controle o sirva de disuasivo contra la tentación de usar el poder para robar.

La oferta y la demanda siempre ha existido dentro de nuestro diario vivir. En épocas pasadas los abuelos fueron fuertes y firmes en sus valores, aun en tiempos de pobreza y escasez, para imponer en forma valiente su dignidad y honradez por encima del atractivo de una oferta indecorosa.

De un tiempo para acá esto ha cambiado y se observa el deterioro moral de los pueblos, incluyendo el nuestro, que no importa hacer lo que haya que hacer para caer ante una buena propuesta aunque esta sea indecente. El mundo contemporáneo ha avanzado técnicamente, alcanzado formas y maneras de hacer la vida más fácil y placentera. Logros en la ciencia y la tecnología, en la medicina, en todo, sin embargo en lo que se dice honradez, justicia y equidad, con muy raras excepciones, hemos descendido en la escala de valores.

Lo peor del asunto es que el germen de la corrupción ha alcanzado la cúpula de nuestras instituciones de gobierno, el tercer sector (sin fines de lucro), sectores religiosos, empresa privada y en nuestro diario vivir. Ya no podemos  confiar ni en la luz eléctrica, dice un amigo, engañado por un mecánico inescrupuloso que le cobró por una pieza de su vehículo que no instaló.

Comerciantes que marcan un artículo en especial y luego en la caja registradora, no se hace el ajuste, se cobra por el precio regular. Recuerdo cuando alguna gente, que vendía latas de aluminio por libras, llenaba las latas con arena de playa. Esas eran pajitas que le caen a la leche en comparación con el caso de Anaudi y Ramón Orta de reciente recordación. El problema es tan serio que no bien pasa el del Partido Popular (Ramón Orta y sus amigos) se anuncia el despido del primer funcionario del presente gobierno por fraude en “Puertos”.

Para atajar el problema, que tiene raíces profundas en nuestra sociedad, se hace necesario reajustar las instituciones llamadas a fiscalizar los procesos, contables y financieros, en el gobierno.  Hay que mejorar la auditoría de agencias y municipios en la Oficina del Contralor, afinar los procesos de subasta, repasar controles en nóminas, hojas de asistencia y servicios por contrato.

Insistir en la importancia de cultivar valores, conducta, en las instituciones que forman el ser humano en nuestra sociedad como la familia, escuela e iglesia. Es tiempo de trabajar con una propuesta de gobierno cuyo enfoque sea la productividad, creación de modelos que promuevan la inversión y el empleo, para depender menos del “mantengo”, del pago por no trabajar, para que levante la autoestima y el orgullo de ser honesto. Es hora de estirar el pie hasta donde llegue la sábana, en lugar de robar a los demás su pedazo de felicidad.

 

anuciate aqui

Joomla Guru's
Creative Solutions