19 de junio de 2008 | Edición 624

Que poca vergüenza

Por: Ana Delia Rodríguez

Como expresa la escritora Connie Méndez: “esta vez quiero hablar en palabras de a centavo”

Es indignante, y vergonzoso, escuchar las expresiones de parte del Senado y la Cámara de Representantes respecto al aumento de sueldo que quieren llevar a cabo. Como es posible que Cristóbal Colón quien dice que antes era un agricultor, que conoce bien las penurias que pasan los agricultores, que sabe lo que es quemarse y fastidiarse con el sol para luego ganarse una porquería que apenas les alcanza para llevar el pan a su mesa ahora quiera explicarle el aumento de sueldo al pueblo diciendo que es que el costo de vida está elevado y que tiene que cambiar su ropa cada seis meses. Que co- coraje me da escuchar esto mientras que el pueblo se tiene que conformar con aumentos en la luz, el agua, los alimentos, y todo lo demás menos en el sueldo. Notarán que lo llamé solo Cristóbal Colón sin el título de honorabilidad que se le suele dar. Esto es indignante, permitir que ellos se suban el sueldo, que cobren dietas, que disfruten de celular gratis, carro, y otros beneficios y que adicional a esto ellos mismos se aumenten el sueldo.

¿Qué pasa con este País? ¿Hasta cuando tenemos que permitir este abuso?

Luego veo en las noticias a José Aponte explicando que diez millones no es mucho considerando que la batata que tienen aún no llena su afrentamiento, mientras que a diario vemos en las luces a varias personas agrupadas pidiendo para salvar la vida de alguna persona que necesita una operación.

¿Cómo pueden dormir permitiendo que cada día más y más personas mueran, y que la salud mental siga en detrimento? Se vuelve loco cualquiera con el asalto al bolsillo que nos están dando. Que padre de familia no se pone nervioso sabiendo que le pueden quitar la casa, o que va a perder el carro si no puede pagarlo, o que le corten la luz porque los de la Cámara y el Senado tienen que satisfacer sus necesidades. Cristóbal Colón, tiene que vestir elegante para hacer su trabajo. ¿Quién le dijo a este señor que la vestidura le va a dar más inteligencia? El mono aunque se vista de seda mono se queda. Esto lo aprendió de Aníbal cuando compró trajes de cinco mil dólares y que para representar mejor a Puerto Rico. Y después aparece con 19 cargos federales sobre las costillas. Aún así, lo dejan en su trono e hicieron lo mismo que los Rosellistas, ayudarlo económicamente para salir del hoyo. ¿Cuánto mejor sería que dejaran a un lado el fanatismo y se le dé la oportunidad a otros miembros del partido que si pueden hacer la diferencia. Y por otro lado qué hacen los pipiolos o los del partido P.P.R. para detener esta práctica. Nada…bla-bla-bla y a disfrutar también del aumento y de todos los demás beneficios. Porque en todos los partidos políticos está la misma poca vergüenza. ¿Hasta cuando aguantaremos?

Y nosotros, los votantes tenemos la culpa. Los que son fanáticos, aquellos que no pueden ver que su candidato es pillo, que es corrupto, que se puede llevar por delante tu bolsillo y el ajeno, que no le importa si te vuelves loco o loca tratando de estirar el peso. Vuelven y votan por él o ella porque ese es su candidato. Los que votan así, que no se quejen. Que sigan cogiendo sol, lluvia y hasta golpes haciéndoles campaña, que se sigan dejando lavar el cerebro con sus mentiras y sus palabras halagadoras, que luego cuando se suban a la silla cómodamente les darán la patada cuando vallan a pedir algo. Así de mala está la situación política en este País. ¿Cuándo nos quitaremos la venda de los ojos? Dios nos ampare.

 

Más columnistas...

 

Cuarenta Años de graduados: Parece que fue ayer

El Peligro de los Cambios

 

El alto costo de la vida

 

Que poca vergüenza

 

¿Dietas justificadas?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

web stats
 

secciones

COLUMNISTAS
portada